Un desafío a la seguridad nacional
La cúpula del Partido Popular, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, junto al presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha arremetido con dureza contra la estrategia de la Moncloa frente a la entrada masiva de más de 70.000 personas por la frontera sur en días recientes. La oposición sostiene que la situación no es fruto del azar, sino de una táctica deliberada bajo el beneplácito de Marruecos.
La crisis migratoria no puede entenderse sin el consentimiento explícito al otro lado de la frontera; estamos ante una maniobra que pone en jaque la integridad territorial de un estado miembro de la Unión Europea.
Feijóo ha cuestionado la transparencia del Ejecutivo, exigiendo respuestas concretas sobre el diálogo diplomático con Rabat. El líder popular ha calificado de insuficiente la respuesta diplomática, señalando que el Gobierno ha minimizado un conflicto de seguridad estatal al intentar despachar consultas oficiales con cargos intermedios de la embajada.
El líder de la oposición ha solicitado la comparecencia urgente de la directora del CNI ante la Comisión de Secretos Oficiales, argumentando que la actual ministra de Defensa no puede actuar como portavoz técnica de la inteligencia nacional.
La denuncia del Gobierno ceutí
Por su parte, Juan Jesús Vivas ha sido contundente al calificar la gestión de Pedro Sánchez como una muestra de «indolencia e irresponsabilidad». Según el mandatario regional, la ciudad autónoma emitió alertas tempranas que fueron sistemáticamente ignoradas por el Ejecutivo central, bajo el argumento de que los vínculos con el país vecino eran estables.
Vivas advirtió que la inacción institucional ha dejado a Ceuta en una situación límite, funcionando como «una olla a presión». El presidente ceutí ha señalado que la demora en activar mecanismos de mando único y las herramientas previstas en la Ley de Seguridad Nacional ha derivado en consecuencias operativas graves para la estabilidad de la zona fronteriza.