La agencia de calificación Scope Ratings ha anunciado un cambio relevante en la valoración crediticia de España, elevando su rating de ‘A’ a ‘A+’. Esta decisión, que sitúa al país en una posición más sólida frente a los mercados internacionales, refleja una mejora sustancial en la percepción de solvencia y capacidad de cumplimiento de las obligaciones financieras a largo plazo.
Perspectivas de crecimiento y estabilidad fiscal
Los analistas de la agencia proyectan una trayectoria positiva para la actividad económica, estimando un crecimiento del PIB del 2,6% durante el ejercicio actual. A largo plazo, se prevé una expansión media cercana al 2% hasta el inicio de la próxima década, una cifra que supera el potencial de crecimiento tradicional del país, fijado actualmente en el 1,7%.
La mejora en la calificación crediticia respalda la solidez de la demanda interna y la eficacia de las políticas que han fomentado la creación de empleo y la inversión productiva.
El informe destaca positivamente la reducción del déficit público, que ha descendido al 2,4% del PIB, con expectativas de mantenerse estable en torno al 2,3% en los próximos años. Asimismo, el organismo confía en la trayectoria descendente de la deuda pública, proyectando que esta caerá por debajo del 92% para el año 2031.
Scope Ratings señala que, si bien la solvencia ha mejorado, España debe continuar vigilante ante retos estructurales persistentes, como el nivel de desempleo, el envejecimiento demográfico y la complejidad del panorama parlamentario, factores que condicionan la capacidad de respuesta ante posibles turbulencias financieras.
La visión desde el Gobierno
Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han acogido con satisfacción esta noticia, interpretándola como un espaldarazo internacional a la modernización del tejido económico español. Las autoridades subrayan que, gracias a esta mayor confianza, el Tesoro español está logrando financiarse en condiciones más ventajosas que otros socios europeos de referencia, como Francia o Italia, manteniendo además un acceso fluido y con alta demanda en los mercados de deuda.