El impacto de las medidas de contención de precios
Los datos oficiales de la Agencia Tributaria revelan una merma de 1.812 millones de euros en los ingresos públicos durante los primeros siete meses del ejercicio. Este déficit en la recaudación es consecuencia directa de la estrategia fiscal implementada para mitigar la escalada de los precios energéticos provocada por la inestabilidad en Oriente Próximo.
La política de alivio fiscal, diseñada para proteger a hogares y tejido productivo, ha condicionado significativamente el balance de las arcas públicas en el último periodo.
Desglose del impacto por figuras tributarias
La mayor parte de esta caída en los ingresos se atribuye a las rebajas en el IVA, que acumulan un impacto de 893 millones de euros. El desglose detalla que las gasolinas y carburantes representan el grueso de esta partida, con 489 millones, seguidos muy de cerca por la factura de la energía eléctrica (303 millones) y el gas natural junto a derivados de la biomasa (101 millones).
La reducción temporal de tipos en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos ha supuesto un impacto adicional de 679 millones de euros, reflejando el esfuerzo del Estado por mantener bajo control los costes de transporte y movilidad.
Reajustes operativos en los impuestos especiales
El informe subraya que, tras la normalización de los tipos impositivos iniciada en junio, el Ejecutivo ha tenido que adaptar las bonificaciones al alza debido a la volatilidad de los precios. Mientras que el impuesto sobre la electricidad supuso un impacto de 302 millones, la suspensión de la devolución del gasóleo profesional actuó como contrapeso, aportando 104 millones positivos a las cuentas públicas, compensando parcialmente la minoración de 42 millones derivada del impuesto sobre la producción eléctrica.