Un impulso marcado por la actividad industrial y servicios
La economía de la eurozona muestra signos de resiliencia y se encamina hacia un desempeño robusto en el tercer trimestre. Según el último Índice de Gestores de Compras (PMI), la actividad se mantiene en los 52 puntos, alcanzando su mejor nivel del periodo actual. Este indicador, que se situó en terreno expansivo por encima de la cota de 50, sugiere un avance del PIB que podría escalar hasta el 0,5% en la comparativa trimestral.
El dinamismo de la economía industrial ha cobrado fuerza, mientras que el sector servicios ha logrado superar la debilidad inicial, impulsado por un crecimiento sólido y generalizado en las ventas de las compañías.
El lastre geopolítico y la amenaza inflacionista
Las tensiones en el estrecho de Ormuz han provocado un repunte en los precios de la energía, generando un estancamiento en la tendencia desinflacionista y planteando la posibilidad de que el Banco Central Europeo endurezca su política monetaria en la próxima reunión.
Aunque la actividad muestra fortaleza, el escenario geopolítico introduce una capa de incertidumbre. El encarecimiento de los costes energéticos está comenzando a trasladarse a los precios de venta al público, lo que obliga a las empresas a evaluar sus estrategias. Esta volatilidad se refleja directamente en el mercado laboral, donde, a pesar de registrarse un crecimiento en la contratación, el ritmo de creación de empleo se ha visto ralentizado por la cautela empresarial ante posibles riesgos futuros.
Disparidad regional: el sur tira del carro mientras Francia se contrae
El crecimiento no está siendo uniforme en todo el bloque comunitario. España lidera la actividad con un PMI de 55,8 puntos, seguida de cerca por Italia con 53,6 enteros. Alemania comienza a mostrar signos de estabilización al situarse en 51,8 puntos, mientras que Francia permanece en territorio contractivo con 48,5 puntos, acumulando varios meses de retroceso. La cautela en la toma de decisiones, especialmente en lo relativo a nuevas contrataciones, se combina con la apuesta tecnológica para maximizar la productividad ante el incesante incremento de los costes operativos.