El Vicepresidente Primero y Ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha efectuado una visita crucial a Ceuta con el propósito de solidificar un plan de apoyo económico integral para la ciudad. Esta iniciativa responde a la urgente necesidad de abordar el impacto económico derivado de la reciente crisis migratoria que ha afectado a la autonomía.
Durante su estancia, el ministro tiene programadas diversas reuniones estratégicas con representantes del Gobierno de la ciudad autónoma, asociaciones empresariales, agentes sociales y empresas locales. El objetivo principal es trazar una hoja de ruta que garantice un respaldo robusto a Ceuta, abarcando no solo las dimensiones humanitaria y de seguridad, sino también, y de manera destacada, la económica.
Inyección Económica para la Reactivación Comercial y Turística
El Ejecutivo central está perfilando un ambicioso plan de reactivación económica, cuya cuantía final aún se está determinando. Este programa está diseñado para mitigar los efectos de la crisis en sectores vitales como el comercio y el turismo, que han experimentado una considerable presión.
Las primeras estimaciones gubernamentales señalan una asignación inicial de, al menos, 15 millones de euros. Estos fondos se destinarán específicamente a revitalizar el sector comercial, mediante una combinación de rebajas impositivas, reducciones en las cotizaciones a la Seguridad Social y ayudas directas destinadas a compensar el lucro cesante sufrido por las empresas durante el periodo crítico.
Además, el plan contempla medidas específicas para impulsar la actividad turística y nuevas aportaciones a un proyecto en curso centrado en el uso de agua desalada en Ceuta. Se anticipa que la mayor parte de estos recursos se materializará a través de distintos decretos que se irán aprobando en las próximas semanas, priorizando la agilidad en su implementación.
Atención a Menores y Refuerzo de Seguridad
En una acción paralela, se espera que el Gobierno apruebe un fondo de 25 millones de euros destinado a la atención de menores en Ceuta. Este capital permitirá financiar el traslado de hasta 500 menores a la Península, aliviando la presión sobre los servicios locales. Previamente, ya se habían activado seis millones de euros para hacer frente a la emergencia humanitaria más inmediata, y se prevé movilizar fondos adicionales para la asistencia a los migrantes.
«La respuesta del Gobierno es multifacética, cubriendo desde la seguridad y la justicia hasta el apoyo humanitario y, fundamentalmente, la reactivación económica. Es un compromiso integral con el bienestar de Ceuta.»
La estrategia gubernamental se complementa con un refuerzo significativo en materia de seguridad y justicia. Se mantendrán de forma permanente los contingentes adicionales de Policía Nacional y Guardia Civil desplegados en la ciudad, que suman 330 policías y 240 guardias civiles, elevando el total de efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado a 1.659. Asimismo, se trabaja en soluciones más estables para la protección de la frontera marítima y en el fortalecimiento del sistema judicial para gestionar el aumento de procesos de expulsión y solicitudes de asilo.
Coordinación Sanitaria Urgente Ante la Demanda Creciente
En el ámbito sanitario, la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad ha convocado una reunión urgente con las comunidades autónomas. El encuentro, celebrado vía telemática, busca coordinar el envío de vacunas a Ceuta tras la reciente llegada masiva de migrantes. Entre las inmunizaciones más requeridas se encuentran la triple vírica, la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria, buscando una respuesta sanitaria rápida y eficaz.
Adicionalmente, el Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha vuelto a Ceuta para evaluar de primera mano la situación sanitaria. Esta visita se produce en un contexto de denuncias por presión asistencial de los profesionales sanitarios y un creciente conflicto con el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). La ministra de Sanidad, Mónica García, en una visita previa, reconoció áreas «especialmente tensionadas» como Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria, aunque negó un «colapso sanitario» generalizado.