Un rechazo frontal a la propuesta del Gobierno
La Generalitat Valenciana ha confirmado su intención de votar en contra del nuevo modelo de financiación autonómica que se debatirá en la próxima reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha sido contundente al señalar que la administración valenciana no dará su brazo a torcer ante una propuesta que, a su juicio, ignora las necesidades estructurales de la región.
La propuesta presentada carece de consenso, pues no ha logrado complacer más que a una comunidad autónoma, dejando desatendidas las demandas legítimas del resto de territorios.
Las exigencias clave ignoradas por el Ejecutivo
El rechazo valenciano se sustenta en tres pilares fundamentales que, según el Gobierno autonómico, han sido sistemáticamente desatendidos. En primer lugar, la exigencia de implementar un fondo de nivelación que actúe como red de seguridad mientras se culmina la reforma del sistema de financiación. Barrachina recordó que esta medida contaba con el respaldo técnico previo, incluso por parte de representantes que hoy forman parte del gabinete de Hacienda.
La Generalitat demanda que los criterios de reparto se basen en el censo poblacional más reciente, evitando cálculos desactualizados que perjudican la capacidad financiera de la Comunitat Valenciana respecto a la media nacional.
Críticas al carácter unilateral del acuerdo
El Ejecutivo valenciano ha calificado la propuesta como un diseño impuesto de manera unilateral, señalando directamente la influencia de fuerzas políticas como Esquerra Republicana de Catalunya en el modelo resultante. Según las declaraciones del portavoz, el Consell no aceptará un sistema que, a su entender, perpetúa la infrafinanciación de la región frente a un acuerdo que solo satisface a la parte proponente.