El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado un virulento ataque dialéctico contra el Gobierno iraní, calificándolo de sumido en un «caos total» e «incapaz» de representar a una nación a la que considera «fallida». Estas declaraciones, vertidas ayer en su red Truth Social, llegan apenas horas después de que las fuerzas estadounidenses llevaran a cabo una acción militar significativa contra Teherán, la primera en aproximadamente un mes.
«Irán es oficialmente una nación fallida. ¡Está acabada! No tiene Armada, no tiene Fuerza Aérea, no tiene moneda, no les está pagando a sus soldados ni a la policía, la inflación está en el 300% y su liderazgo está en un caos total, incapaz de representar debidamente al país.»
En su contundente mensaje, Trump enfatizó la gravedad de la situación, añadiendo que lo «único que tiene (Teherán) son noticias falsas procedentes de EEUU», «la disposición a matar a sus manifestantes» y una «buena dosis de patrañas». El exmandatario también reiteró la cifra de «más de 100.000 muertos» en las protestas internas contra el liderazgo iraní, y afirmó que sus dirigentes «deben ser juzgados por crímenes de guerra contra la humanidad».
Escalada Militar y la Estrategia de Washington
Las severas críticas de Trump se producen tras una serie de acontecimientos militares en la región. Anteayer, en la misma plataforma social, el expresidente compartió un video generado con inteligencia artificial (IA) que simulaba la destrucción de la isla iraní de Jarg, la principal terminal petrolera del país. Estas publicaciones coinciden con el reciente ataque estadounidense contra objetivos iraníes, específicamente la isla de Larak, en el estratégico estrecho de Ormuz.
El Comando Central de EEUU (Centcom) confirmó que esta operación militar tuvo como objetivo neutralizar cohetes cargados con minas marinas que la Guardia Revolucionaria iraní presuntamente planeaba desplegar en esta crucial vía para el transporte global de petróleo. Según reportes de las autoridades de Teherán, el bombardeo resultó en al menos dos muertes y varios heridos, a lo que Irán respondió con ataques dirigidos a bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
La retórica de Trump subraya una grave crisis económica en Irán, con una inflación del 300% y la incapacidad de pagar a sus fuerzas de seguridad. Estos indicadores de colapso financiero se entrelazan con la escalada militar, sugiriendo un panorama volátil que podría tener repercusiones significativas en los mercados energéticos globales, dada la importancia del Estrecho de Ormuz para el flujo de petróleo.
Presión Económica vs. Acción Directa
El contexto geopolítico actual se enmarca en unas conversaciones de paz estancadas, con la guerra superando el medio año de duración. Washington había anunciado previamente un paquete robusto de sanciones económicas, dando la impresión de que su estrategia principal sería la presión financiera. Sin embargo, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha matizado esta percepción, dejando claro que el Pentágono no descarta continuar llevando a cabo «ataques cinéticos» contra objetivos iraníes si la situación así lo requiriera.
La tensión entre Estados Unidos e Irán, marcada por la retórica incendiaria, el colapso económico iraní según las acusaciones de Trump, y las acciones militares directas, configura un escenario de alta incertidumbre y riesgo geopolítico en una región vital para la economía mundial.