En concreto, el tipo de interés interbancario se ha llegado a situar en el
3,003%, un alza que consolida la trayectoria alcista que mantiene durante 2026 y
se aleja cada vez más de los niveles registrados a comienzos de año, cuando se
situaba en torno al 2,2% y los mercados todavía contemplaban un escenario de
estabilidad o incluso nuevas bajadas de los tipos de interés.
Si se confirman estos niveles hasta final de mes, el euríbor registraría la
cuarta subida en los últimos cinco meses. Cerró julio en el 2,85%.
«El euríbor está anticipando un endurecimiento monetario que el propio BCE
todavía no ha confirmado. El mercado se está moviendo más rápido que los bancos
centrales y eso lo están notando ya los hipotecados a tipo variable en su cuota
mensual», ha explicado Laura Martínez, portavoz de iAhorro, según recoge Europa
Press.
El cambio de expectativas responde, entre otros factores, al repunte de las
presiones inflacionistas derivadas de la guerra en Oriente Próximo. El fin de la
tregua el pasado lunes y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto en la
región ha presionado de nuevo al alza los precios del petróleo, que a su vez
tendrá consecuencias sobre las decisiones de política monetaria.
En este sentido, los mercados descuentan una subida de tipos de 25 puntos
básicos en la reunión del Banco Central Europeo (BCE) que tendrá lugar en
septiembre.
Este escenario vuelve a poner el foco sobre los hogares con hipotecas a tipo
variable, que afrontan un doble impacto por el aumento del coste de la energía y
el encarecimiento de sus préstamos.
La subida del euríbor afecta tanto a las nuevas operaciones como a las hipotecas
variables ya contratadas cuando llega el momento de su revisión.
El comparador online Kelisto calcula que el repunte del indicador podría
traducirse en un incremento de unos 76 euros al mes para determinados
hipotecados, lo que elevaría el coste del préstamo en torno a 911 euros al año,
aunque el impacto final dependerá de las condiciones de cada hipoteca.
«El índice está anticipando que el precio del dinero puede mantenerse elevado
durante más tiempo de lo que se esperaba e, incluso, que podrían ser necesarios
nuevos movimientos por parte del BCE si las presiones inflacionistas persisten»,
ha indicado el portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, Pedro Ruiz.