La apuesta del NZ Super Fund por el mercado español
El fondo de pensiones públicas de Nueva Zelanda, reconocido como uno de los vehículos soberanos más rentables a nivel global, mantiene una presencia estratégica en el mercado bursátil español. Con una cartera de activos que asciende a 47.000 millones de euros, la entidad destina una parte significativa de su exposición en mercados occidentales a un ramillete de 13 compañías cotizadas en nuestro país, alcanzando una valoración superior a los 350 millones de euros.
El perfil inversor del NZ Super Fund se aleja drásticamente de la estructura tradicional del Ibex 35, priorizando sectores de infraestructura y servicios esenciales sobre el predominio bancario habitual.
Infraestructuras: el núcleo de la cartera
La estrategia del fondo neozelandés revela una clara preferencia por los activos reales y las infraestructuras de transporte y energía. Ferrovial destaca como su mayor posición, concentrando cerca de la mitad de su exposición en España. A este movimiento se suman participaciones relevantes en Aena y Redeia, con inversiones que rondan los 50 millones de euros en cada una, consolidando un portfolio enfocado en la estabilidad operativa a largo plazo. Acciona e Iberdrola completan la lista de apuestas significativas del fondo.
A pesar de su éxito global, la gestión en España ha sido desigual: el fondo ha evitado la revalorización del sector financiero español, manteniendo una exposición mínima en banca, mientras que su principal apuesta, Ferrovial, ha experimentado un retroceso del 14% en lo que va de periodo.
Gestión activa y lecciones del pasado
La composición de la cartera no es estática. Recientemente, el fondo ha ajustado su estrategia mediante la compra de títulos de Aena y una desinversión selectiva en ACS, culminando con la salida total de su posición en Inditex. Estas decisiones reflejan la operativa de una entidad que, aunque goza de un historial financiero robusto, también ha enfrentado momentos complicados en el mercado local, viéndose afectada históricamente por episodios de insolvencia corporativa en empresas como Gowex y Abengoa.