La barrera de los 100 dólares pone en alerta a los mercados
La cotización del barril de Brent ha vuelto a situarse por encima del umbral psicológico de los 100 dólares, impulsado por una escalada bélica sin precedentes entre Estados Unidos e Irán. Este contexto de hostilidad no solo ha propiciado un avance superior al 60% en el precio del crudo en lo que va de periodo, sino que ha desplazado el foco hacia las infraestructuras energéticas, ahora convertidas en objetivos críticos.
Las previsiones de normalización de los flujos de suministro se han postergado, con los analistas advirtiendo que la capacidad operativa habitual no se recuperará hasta bien avanzado el próximo ciclo.
El mercado está asimilando una nueva normalidad marcada por la incertidumbre, donde la operatividad del Estrecho de Ormuz se ve permanentemente comprometida por perturbaciones recurrentes.
Revisiones al alza: UBS, HSBC y Goldman Sachs se ajustan
Las principales firmas financieras han reevaluado sus modelos ante el deterioro del panorama geopolítico. UBS, HSBC y Goldman Sachs coinciden en elevar sus proyecciones ante unos inventarios reducidos y la persistencia de riesgos sobre el suministro global.
UBS ha ajustado sus estimaciones argumentando que el ajuste del mercado petrolero justifica unos precios más elevados durante los próximos tres trimestres. Por su parte, HSBC ha elevado el precio esperado para el Brent hacia finales de ejercicio hasta los 90 dólares, mientras que Goldman Sachs ha corregido su pronóstico de cierre de año hasta los 85 dólares, asumiendo que las interrupciones en el transporte marítimo se extenderán considerablemente.
Escenarios de riesgo: ¿Hacia los 150 dólares?
A pesar de que los escenarios centrales de los analistas apuntan a precios inferiores a los tres dígitos a largo plazo, el riesgo de una escalada mayor mantiene en vilo a los inversores. Las firmas no descartan escenarios alcistas extremos si la producción en el Golfo se viera seriamente comprometida.
Bank of America ha sido especialmente cauteloso al advertir que, ante daños extensos en la infraestructura energética, el barril de Brent podría escalar hasta los 150 dólares, consolidando el miedo a una crisis de suministro prolongada que altere los cimientos de la economía global.