Radiografía del emprendimiento femenino español
España se ha colocado por encima de la media europea en creación de compañías fundadas exclusivamente por mujeres, con alrededor del 12% del total frente al 10% del conjunto del continente. El desequilibrio aparece al mirar el dinero, porque esos mismos proyectos captan en torno al 7% de la financiación que absorbe el ecosistema. Entre ese liderazgo estadístico y esa brecha de capital se mueven las diez trayectorias que recoge este listado, ordenado por el tipo de infraestructura empresarial que cada una ha levantado y no por facturación.
Las que han construido el ecosistema
1. María Benjumea, fundadora y presidenta de South Summit. Antes de convertir el encuentro entre startups e inversores en una plataforma internacional, Benjumea ya había levantado su propio grupo empresarial en el sector de los recursos humanos. South Summit celebró en Madrid una edición con 4.500 startups procedentes de 110 países, cifra que explica por qué su nombre aparece en cualquier conversación sobre capital riesgo en el sur de Europa.

2. Núria Vilanova, fundadora y presidenta de ATREVIA. Creó su consultora de comunicación y asuntos corporativos siendo muy joven y la ha convertido en una firma con presencia en toda Iberoamérica. Preside además el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), que agrupa a unos 250 presidentes de compañías del espacio iberoamericano, lo que la sitúa en el punto donde se cruzan grandes patrimonios familiares y decisiones de inversión transatlántica.

3. Elena Gómez del Pozuelo, fundadora de Womenalia y Bebé de París. Pionera del comercio electrónico español desde los años noventa, ha encadenado la creación de compañías digitales con la representación institucional del sector, entre otras responsabilidades como presidenta de la asociación española de la economía digital. Su papel actual pesa tanto por las empresas que ha fundado como por el capital que ha desplegado después como inversora en fases iniciales.
El emprendimiento femenino en España ha dejado de ser una cuestión de vocaciones aisladas para convertirse en una red con acceso a consejos de administración, vehículos de inversión y plataformas de representación sectorial.
De la compañía propia a la escala internacional

4. Laura Urquizu, presidenta y consejera delegada de Red Points. Se incorporó a la compañía en 2014 y asumió la presidencia en 2019, periodo en el que la plataforma de protección de marca en internet ha pasado a dar servicio a más de 1.200 marcas. Es además fundadora y presidenta del Global LegalTech Hub, una de las pocas iniciativas españolas que ha logrado articular el sector legaltech a escala internacional.
5. Marta Esteve, fundadora de Soysuper. Su trayectoria funciona como manual de salidas exitosas en el ecosistema español. Fundó Rentalia, vendida a idealista en 2012, y cofundó TopRural, adquirida por HomeAway ese mismo año. Desde entonces dirige Soysuper, el comparador que permite hacer la compra cruzando precios entre los grandes supermercados online del país.
6. Sara Werner, cofundadora y consejera delegada de Cocunat. Levantó en 2013 una marca de cosmética sin ingredientes cuestionados que hoy factura alrededor de 30 millones de euros. Su caso interesa por el modelo de crecimiento, apoyado en comunidad y venta directa al consumidor antes de que ese enfoque se convirtiera en norma dentro del sector.
Módulo Clave
La brecha de financiación no se explica solo por el número de proyectos. Las compañías fundadas exclusivamente por mujeres captan aproximadamente el 7% del capital levantado en España, muy por debajo del 12% que representan sobre el total de startups creadas. La distancia entre ambos porcentajes es el indicador que mejor resume el estado real del problema.
Capital, banca digital e inteligencia artificial
7. Beatriz González, fundadora y socia directora de Seaya. Puso en marcha el fondo en 2013 y lo ha convertido en una de las plataformas de capital riesgo de referencia entre Europa y América Latina, con más de 650 millones de euros gestionados en cinco vehículos y oficinas en Madrid, Barcelona y Ciudad de México. Su fondo de tecnología climática, Seaya Andromeda, levantó 300 millones de euros y marcó un precedente para la inversión de impacto en el sur de Europa.
8. Ana María Llopis, fundadora de Openbank e ideas4all Innovation. Impulsó el primer banco español nativo digital dentro del Grupo Santander en los años noventa, cuando la banca por internet todavía era una hipótesis. Fundó después ideas4all Innovation, en 2008, y presidió el grupo de distribución DIA entre 2011 y 2018, un recorrido poco frecuente entre la creación de empresa y el gobierno corporativo de una cotizada.
9. Yaiza Canosa, fundadora de Goi. Creó su primera compañía a los 16 años y la vendió a los 19 antes de fundar Goi, el operador logístico especializado en el transporte, montaje e instalación de productos voluminosos. Representa el perfil de emprendedora en serie que ha aprendido a levantar rondas en un sector, la logística de última milla, con márgenes exigentes y competencia intensa.
10. Carlota Pi, cofundadora y consejera delegada de Holaluz. Su compañía salió a BME Growth en 2019 con la promesa de disputar el mercado eléctrico a los grandes operadores. El caso es hoy un ejemplo de los riesgos de escalar en un sector regulado: tras la crisis energética, Holaluz ha atravesado una reestructuración financiera que ha modificado su núcleo accionarial con la entrada del fondo Icosium, y la compañía ha visto suspendida su cotización mientras la CNMC mantiene abierto un procedimiento sobre pagos de peajes. Pi defiende que la deuda equivale a alrededor del 10% de una facturación cercana a los 200 millones de euros anuales.
El listado deja fuera nombres que merecerían figurar en cualquier ampliación, como Pilar Manchón, fundadora de Indisys, la tecnológica de asistentes conversacionales que Intel compró en 2013 antes de que ella pasara por Amazon y Roku. La conclusión que dejan las diez trayectorias es coherente entre sí: la presencia femenina en el emprendimiento español ya no depende de casos excepcionales, sino de una red que combina fundadoras, gestoras de fondos y presidentas de patronales sectoriales. Lo que sigue sin corregirse es el acceso al capital, y ese es el indicador que decidirá si la próxima década reproduce el mismo desequilibrio o lo cierra.